Oficina de Género y Educación del ICAE convocó consulta sobre desafíos globales

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Encuentro previo a la Asamblea Mundial del ICAE reunió más de 60 mujeres de distintos países

Por Giovanna Modé y Tatiana Lotierzo (CLADE)

Antes que la VIII Asamblea fuera inaugurada, las mujeres se movilizaron en una Consulta Global, convocada por la GEO – Oficina de Género y Educación del ICAE. Esta reunión tuvo lugar el día 14, de las 9h hasta las 17h, en la ciudad de Malmo, Suecia, y reunió 60 representantes de organizaciones de la sociedad civil de distintas partes del mundo.

El objetivo principal fue promover un espacio de reflexión desde una perspectiva feminista sobre la crisis múltiple, la emergencia de nuevos paradigmas y el papel de la educación de personas adultas en la construcción de “un mundo en el que valga la pena vivir”. Asimismo, se buscó organizar estratégicamente la participación de las mujeres en la Asamblea Mundial del ICAE, que tiene inicio mañana.

La sesión abrió con las bienvenidas de Paul Bélanger y Celita Eccher, respectivamente el presidente y la secretaria general del ICAE. Bélanger subrayó la importancia de GEO, reconociendo los aportes y contribuciones del movimiento de las mujeres para el ICAE en su totalidad. “Hoy en día, el tema de género está en todas las partes, en la salud, la justicia, el medio ambiente y las cuestiones sociales”, dijo. Celita destacó el carácter siempre muy horizontal de la red: “mujeres que tienen ganas de trabajar sin demasiado protocolo ni ninguna autoridad, pero bien organizadas”, reconociendo la como una fortaleza la capacidad que hoy tiene el ICAE de transversalizar el género en todas las situaciones.
Nuevos y viejos desafíos globales

Las participantes tuvieron el desafío de construir colectivamente un mapeo del contexto global, considerando los viejos y nuevos desafíos, y las posibilidades de alternativas y nuevos paradigmas a ellos, bien como sus implicaciones para la equidad de género.

Gina Chiwela, del movimiento People Action Forum, de Zambia, resaltó que en los países subsaharianos el hecho de “ser niña o mujer” ya disminuye considerablemente la posibilidad del acceso a la educación, tal como lo hacen los escenarios de conflictos o de pobreza.

Otro alerta grave vino de la región árabe. En que pese el papel activo y destacado de las mujeres en las recientes revoluciones que tuvieron lugar en Egipto, Libia y otros, la realización de cambios legales, políticos y en las prácticas es todavía una cuestión en abierto.

Bernardette Brady, directora del Instituto de Educación de Adultos de Irlanda, compartió algunas tendencias sobre el tema de género que preocupan también la región europea. De acuerdo al Informe de la Comisión Europea sobre Educación, brechas de género se destacan en aspectos específicos, como por ejemplo la profesión docente, que sigue siendo predominantemente femenina – con excepción de los puestos de gerencia y de las universidades, cuya mayoría de los profesores es hombre.
Yoko Arai (JAPSE-IALLA), de Japón, habló sobre el contexto crítico en el que se encuentra su país después del accidente nuclear, terremoto y tsunami que vivió. Allá, “las personas se olvidaron de los riesgos de la energía nuclear. En el pasado, los avisos de la sociedad civil fueron ignorados, pero ahora estos mismos grupos adquieren importancia al compartir informaciones en internet. Más en lo que se refiere a la educación, los y las estudiantes deben ser oídos, pues solamente así el aprendizaje puede ayudar a superar los desastres”, dijo.

Finalmente, Gigi Francisco (DAWN), de Filipinas, señaló tres cambios globales que uno debe tomar en cuenta en el quehacer político: el cambio en el Estado, del mercado y de los movimientos –  entre ellos el de las mujeres.

En el Estado, dijo ella, se notan nuevos mecanismos de participación y marcos regulatorios largamente exigidos por la sociedad civil en los años 80 y 90 y nos coloca delante de las cuestiones: “¿Pero será solamente retórica? ¿Cómo exigir la implementación de las políticas”. El segundo cambio a ser pensado está en el mercado, hoy día el llamado “capitalismo filantrópico” gana fuerza, fenómeno este en que debemos preguntar: “¿cómo lidiar con esto y qué representa para la permanencia de las desigualdades?”. En este escenario, también cambia la situación de los movimientos sociales: muchas veces sin recursos para sus acciones, ellos se encuentran ante el desafío permanente de desarrollar soluciones para seguir adelante con su agenda.

Nuevas posibilidades y paradigmas

Nuevas alternativas fueron planteadas, como el paradigma del ”buen vivir”, que recién gana fuerza en América Latina y El Caribe, como recordó Nicole Bidegain (ICAE), al ser debatido e incorporado a las nuevas constituciones nacionales de Bolivia y Ecuador. En tal sentido, María Oviedo, de la Campaña Boliviana por el Derecho a la Educación, habló de la importancia de aliar la lucha contra el modelo colonialista a la lucha contra el patriarcalismo, con base en la experiencia de gobierno inédita que se desarrolla actualmente en Bolivia.

En ese país, el buen vivir de los pueblos indígenas viene generando políticas que proponen la ruptura con el sistema colonial, basado en las imposiciones de algunos conocimientos sobre los demás. En simultáneo, partió de las feministas de Bolivia la iniciativa de agregar ahí estrategias para desmontar el patriarcado, especialmente en el sistema educativo, contribuyendo así para un cambio estructural para superar las asimetrías entre hombres y mujeres, la exclusión, la discriminación, y las jerarquías. Asimismo, ellas participaron en largo proceso de incidencia sobre la Ley de Educación y lograron incluir en ese marco jurídico muchos planteamientos que contribuyen para la construcción de un nuevo sistema educativo.
Francis Quimpo, del Centro de Asuntos Ambientales, de Filipinas, habló de la importancia de la educación para la sostenibilidad en un mundo en cambio. La Asia del Pacífico sufrió especialmente con eventos climáticos extremos en los últimos años y, a pesar que la mayoría de los países ratificó el marco legal relativo a la sostenibilidad ambiental, las políticas neoliberales siguen impactando el desarrollo sostenible y por esto es fundamental incentivar el pensamiento crítico, especialmente entre las mujeres, para la implementación de sistemas económicos alternativos.
Lourdes Angulo (REPEM), de México, presentó una nueva visión acerca de la economía del cuidado y demostró que a partir de esta perspectiva se abren alternativas de desarrollo para mujeres. “Durante mucho tiempo, prevaleció la perspectiva androcéntrica: al equiparar la economía con los mercados y el trabajo remunerado, asociase a las mujeres -que en general están fuera de este mundo- y el femenino al no económico, sin valor, invisible”, planteó. La panelista defendió una visión más alargada de economía que pueda dar cuenta de prácticas alternativas, cuyos ejes son no la monetarización, sino que una variedad de estilos de negociación, con diferentes formas de remuneración. Es por lo tanto una economía construida mucho más allá de los recursos y categorías financieras, que engloba también las no financieras y humanas. “Solamente a partir de esta perspectiva se puede debatir más profundamente los sentidos del bienestar”, concluyó.

Por fin, Sofía Valdivieso (GEO), de España, presentó una propuesta de indicadores para monitorear la igualdad en la educación, reconociéndose los límites de los indicadores de acceso. Tomándose en cuenta la existencia de diferentes tipos de desigualdades entre hombres y mujeres – a saber la desigualdad de trato, de expectativas, de condiciones, de representación y de modelos de referencia-, ella planteó que “es necesario adoptar indicadores cualitativos que además de acceso den cuenta de la igualdad de trato y de condición”.

Frente a estas reflexiones, las participantes trabajaran a lo largo de los próximos días con propuestas y estrategias en la Asamblea del Consejo Internacional de Educación de Personas Adultas.

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