Desafios para la construccion de otra educación para otro modelo civilizatório por Nélida Céspedes

FSM Porto Alegre 15 años

Seminário: “ATUAÇÃO E DESAFIOS PARA A CONSTRUÇÃO DE  OUTRA EDUCAÇÃO PARA OUTRO MODELO CIVILIZATÓRIO”

Desafios para la construccion de otra educación para otro modelo civilizatorio

Nélida Céspedes

CEAAL

Capitalismo, colonialismo y patriarcado, son modelos que han degrado la condición humana y natural. Han marcado relaciones asimétricas de poder. El valor del dinero sobre la vida, el de hombres sobre las mujeres, el del blanco sobre las otras razas, el poder del ser humano sobre la naturaleza son algunas de las principales expresiones de la opresión. Se une a ello la imposición y el valor a un tipo de conocimiento occidental sobre otros interculturales. Así también, la lógica del mercado ha permeado la educación, el pensamiento único, la homogenización, la estandarización de saberes generando exclusiones y hondas desigualdades.

Sin embargo es preciso asumir, que hay una larga trayectoria de luchas, propuestas que han colocado a lo largo de la historia, iniciativas de defensa por la vida, y por otra educación. Los movimientos sociales, los sindicatos, estudiantes, mujeres, indígenas son parte de esa tradición, por lo que el desafío será conocer lo hecho, profundizarlo, junto a reinventarlo.

Qué desafíos tenemos por delante:

  • Recuperar el legado de nuestra herencia educativa pedagógica y crítica y reconceptualizarla a la luz de nuestros tiempos.

Simón Rodríguez, Martí, José Carlos Mariátegui, Encinas, Las escuelas Warisata de Edgardo Pérez y Marcelino Singani, Gabriela Mistral, Paulo Freire entre otros constituyen semilleros de teoría y práctica, articulando educación con procesos políticos, sociales, económicos, culturales, ambientales.

Así como, recuperar todas las experiencias que se dan en el campo educativo no formal ligado a la defensa de los derechos políticos, económicos, culturales, ambientales que son un porte a la nueva educción para otro mundo posible.

  • Abrirnos a otras lecturas de comprensión de la vida, basándonos por ejemplo en la teoría de la colonialidad[1].

Esta teoría propone para la emancipación de la humanidad, enfrentar el antropocentrismo, epistemocentrismo, logocentrismo y falocentrismo.

En relación al antropocentrismo ya conocemos la barbarie sobre la vida, por ello el desafío es asumir una visión bio céntrica. El Buen vivir es un buen ejemplo de esta nueva visión de defensa de la vida toda, que supone una ética de la sustentabilidad. Para abrazar la vida toda.

Así también se trata de superar el epistemocentrismo, basado en la superioridad de un tipo de conocimiento, despreciando otros interculturales, basados en una supuesta ciencia, y un tipo de investigación. El reto está en abrirnos y reconocer como válidos otro tipo de saberes que vienen de nuestras culturas, el movimiento de mujeres, así como otras formas de conocimiento de la realidad desde la experiencia, la investigación acción.

Por su lado el logo centrismo, basado en el razonamiento lógico la matemática, el mundo físico ha dejado de lado otras formas de conocer. Dar paso al reconocimiento de lo sentipensamente es un desafío ligando emoción y razón.

Falocentrismo articulado al patriarcado que se concreta en la idea de que lo masculino es el eje central y fuente de poder y autoridad. Los feminismos más bien luchan por la igualdad política, sexual, social, económica, jurídica, cultural de las mujeres, aportando así, a una sociedad más humana, democrática y equitativa.

  • Profundizar la apuesta de la Educación Popular, recreándola, resignificándola.

Estamos en una época importante para generar rebeldías y propuestas. La EP contribuye a ello por su concepción y proceso ético, político, pedagógico, que apunta a la construcción de un nuevo paradigma educativo, democrático, abierto a la vida, que se basa en la acción autónoma y crítica de las personas como actores sociales, con poder, una educación con historicidad, que toma en cuenta la cultura, la perspectiva de género  y que se opone a una educación autoritaria, bancaria, reproductivista,  predominantemente escolarizada y que disocia la teoría de la práctica.

Es un desafío considerar todas las educaciones y espacios y a lo largo de la vida, de la “cuna a la tumba”. Supone trabajar en varios campos como los de la reflexión, formación, alianzas, de organización, en lo micro, meso y macro, supone una fuerte ligazón con movimientos y ser movimiento.

  • Supone repensar la escuela, derribar sus paredes.

La crítica a la escuela reproductivista, autoritaria, bancaria, desligada de las verdaderas necesidades de los actores sociales es una urgencia. Como está no puede seguir.  Hay que derribar sus paredes y que se sienta como parte del espacio comunitario, que promueva que las personas sean personas con voz, opinión, que manejen los conflictos. Reflexiva, dialógica, participativa, que se basa en la toma de decisiones, que promueve identidad y autoestima. Y en que lo lúdico, la ternura son parte de la formación política y ciudadana.

Que conviva con otras formas de educación ya que la escuela no lo puede todo. Que sea un espacio para el encuentro intergeneracional, un encuentro de culturas, en que los abuelos, padres y madres actúen como sabios en la escuela.

Es el momento de releer a Ivan Ilich  y la desescolarización de la educación para refundar la escuela abierta a la vida en la construcción de otro mundo posible.

  • Abrirnos a la ética de la ciudadanía intercultural, el espacio público y los movimientos

Porque la ética de la sustentabilidad nos confronta con el vínculo de la sociedad con la naturaleza, con la condición humana y el sentido de la vida. El bien común, los espacios públicos para darle a la vida ese sentido solidario es de urgencia. Como lo es la articulación con los movimientos sociales que con su rebeldía van construyendo horizontes de vida justa, democrática en la que la defensa de la educación trasformadora es fundamental.

  • Luchar por otro mundo posible junto a una nueva educación.

Estos procesos son únicos, requerimos re politizarnos articularnos a los movimientos sociales y sus luchas, teniendo agendas más amplias que pugnen por la recomposición de nuestras sociedades, su democratización, y defendiendo los derechos económicos, políticos, sociales, culturales, ambientales para todos y todas.

Pugnar por políticas públicas que aborden estas aspiraciones construyendo poder popular.

Para terminar rememoro las palabras de Gabriel García Márquez que, al recibir el Premio Nobel de Literatura, señaló lo siguiente:

Necesitamos una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre, una segunda oportunidad sobre la tierra.

[1] Descolonizar la educación o el desafío de recorrer un camino diferente. José Solano-Alpizar. Costa Rica

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